Un yaniqueque dominicano es un disco de 12 cm de masa de harina de trigo, sal, polvo de hornear y un poco de aceite, estirado casi transparente y frito hasta que queda dorado, con ampollas y tan crujiente que se parte como una galleta. Con 250 g de harina salen 16, y la diferencia entre un yaniqueque que cruje y uno blando está en dos números: 1 a 2 mm de grosor y el aceite a 175 °C. Abajo tienes la masa con sus proporciones, cómo estirarla fina sin que se encoja, las señales de punto en la sartén y cómo servirlos con azúcar o salados.
Cómo son los yaniqueques dominicanos
¿Cómo hacer yaniqueques? Mezcla 250 g de harina con ½ cucharadita de polvo de hornear, 1 de sal, 3 cucharadas de aceite y unos 100 ml de agua tibia, amasa 2 a 3 minutos y deja reposar 20. Divide en 16 bolitas, estíralas a 1 o 2 mm, hazles unos cortes y fríelas a 175 °C 1 a 2 minutos por lado, hasta que estén doradas. 80 minutos para 4 porciones.
Son la fritura de playa de República Dominicana: se venden en la orilla y en los puestos de comida, y en casa se comen en el desayuno o la merienda con chocolate caliente o café con leche, solos con un poco de sal gruesa, con kétchup o espolvoreados de azúcar. Por fuera son muy finos y dorados; por dentro no tienen miga: crujen de lado a lado.
Si conoces otras frituras de harina, el yaniqueque está más cerca de las hojuelas colombianas, también estiradas a 2 mm, que de las sopaipillas chilenas, más gruesas y con zapallo, o de las arepas fritas venezolanas, que son de maíz y se inflan para rellenar. La masa, en cambio, es casi la de las tortillas de harina caseras: harina, grasa, sal, polvo de hornear y agua tibia.
Tiempo y dificultad. 80 minutos, de los que 20 son de reposo y 35 de sartén. Fácil: lo que pide atención es estirar fino y no dejar que el aceite se enfríe.
Ingredientes y proporciones de la masa
La ficha da 16 yaniqueques de 12 cm, 4 por persona como merienda. La masa pesa unos 400 g, y la proporción que funciona es esta: por cada 100 g de harina, 40 ml de agua, 16 g de aceite y algo menos de 1 g de polvo de hornear. Para 12 personas, triplica todo y amasa en dos tandas.
- Harina de trigo común, la de todo uso. En España sirve la harina de trigo normal (no la de fuerza); en EE. UU., la all-purpose flour. Si solo tienes harina con levadura incorporada, mira la pregunta del final.
- Polvo de hornear, poco: ½ cucharadita para 250 g. Hace que se formen ampollas y que el yaniqueque quede más ligero; con más, se inflan como un globo.
- Sal, 1 cucharadita en la masa. Si después les vas a poner azúcar, puedes bajarla a ½.
- Aceite, mantequilla o manteca. El aceite deja la masa más fácil de estirar y el yaniqueque sin lácteos. La mantequilla o la manteca blanda, al mismo peso, le dan más sabor y una textura algo más hojaldrada.
- Agua tibia. Empieza con 100 ml y añade de cucharada en cucharada: cada harina absorbe distinto. Hay quien usa leche; se puede, pero la masa se dora antes por el azúcar de la leche, así que vigila el color y sácalos un poco antes.
- Aceite para freír. En República Dominicana se usa mucho el de maíz o el de maní; sirve cualquier aceite neutro. Con 1 litro en una sartén de 26 cm tienes unos 2 cm de profundidad, suficiente para que floten.
Utensilios. Un rodillo, una sartén honda de 26 cm o una olla ancha, una espumadera o pinzas, una rejilla o papel absorbente y, si puedes, un termómetro de cocina. Sin rodillo, una botella de vidrio limpia y enharinada hace el mismo trabajo.
Cómo hacer yaniqueques paso a paso
La masa, con poco amasado
Mezcla primero los secos para que el polvo de hornear quede repartido, después el aceite y el agua tibia. Amasa 2 a 3 minutos, solo hasta que la masa esté lisa y deje las manos limpias. Si te pasas, la masa se vuelve elástica, se encoge cada vez que la estiras y los yaniqueques salen más duros y menos frágiles.
Los 20 minutos de reposo, tapada, no son opcionales: relajan la masa y es lo que permite estirarla casi transparente sin que vuelva atrás.
Estirar muy fino, cortar y pinchar
Divide la masa en 16 bolitas de 25 g (o en 4 de 100 g si quieres los grandes de playa, de unos 25 cm, que piden una sartén mucho más ancha). Estira cada bolita desde el centro hacia afuera, girándola un cuarto de vuelta en cada pasada, hasta 1 o 2 mm: tienes que ver la sombra de la mesa a través de la masa. Si se pega, enharina un poco más o estírala entre dos hojas de papel de horno. No hace falta que salgan redondos perfectos; si los quieres iguales, recórtalos con un plato pequeño o una tapa de 12 cm.
Antes de freír, hazle a cada disco 3 o 4 cortes de 2 cm con la punta del cuchillo, o pínchalo con un tenedor. Por ahí sale el vapor: sin cortes, el disco se infla como una almohada, la parte de arriba queda pálida y se fríe disparejo.
Mientras se calienta el aceite puedes seguir estirando; ve dejando los discos separados sobre papel de horno, sin apilarlos, porque se pegan.
Freír a 175 °C y reconocer el punto
Calienta el aceite a fuego medio-alto hasta 175 °C. Sin termómetro, echa un trocito de masa: si sube enseguida rodeado de burbujas, está listo; si se queda en el fondo, espera un par de minutos.
Fríe 2 a la vez, sin amontonarlos. Al entrar, el disco burbujea con fuerza y en segundos aparecen las ampollas. A los 1 o 2 minutos la cara de abajo está dorada: dale la vuelta y repite. Las señales de que está hecho:
- Color, dorado parejo en las dos caras, con las ampollas algo más tostadas.
- Burbujas, que se calman: el burbujeo fuerte del principio es el agua de la masa saliendo; cuando baja, el disco ya está seco.
- Sonido y textura, al sacarlo con la espumadera está rígido, no se dobla, y al enfriarse un minuto cruje al partirlo.
Las 16 salen en 8 tandas, unos 35 minutos contando las pausas para que el aceite se recupere. Entre tanda y tanda deja que el aceite vuelva a 175 °C; si lo tienes que bajar de fuego porque se oscurecen muy rápido, hazlo, pero sin bajar de 165 °C.
Sal o azúcar, en caliente
Saca cada tanda a una rejilla o a papel absorbente y espolvorea enseguida, cuando todavía brillan de aceite: así la sal gruesa o el azúcar se quedan pegados. Para 16 yaniqueques basta ½ cucharadita de sal gruesa o 2 o 3 cucharadas de azúcar, blanca o glas.
Por qué los yaniqueques salen blandos, grasosos o inflados
Casi todos los fallos tienen que ver con el grosor, el aceite o el amasado. La tabla te sirve para diagnosticar en plena fritura:
- Blandos y grasosos. El aceite estaba por debajo de 165 °C, casi siempre por meter muchos a la vez. Dos por tanda en una sartén de 26 cm y paciencia entre tandas.
- Inflados como almohada. Faltaron cortes o pinchazos. Hazlos hasta atravesar la masa.
- Duros como pan, no crujientes. Estaban gruesos. Por encima de 2 mm el centro queda tierno y no se quiebra.
- La masa se encoge al estirarla. Se amasó de más o no reposó lo suficiente. Tápala y déjala 10 minutos más.
- Oscuros por fuera y con zonas pálidas. Aceite demasiado caliente o disco de grosor desigual. Baja el fuego y estira parejo hasta el borde.
Alérgenos y niños. Llevan gluten por la harina de trigo. Con aceite no llevan huevo ni lácteos; con mantequilla sí llevan leche. No pican, y a los niños les suelen gustar con azúcar. Ojo con la fritura cerca de ellos: el aceite a 175 °C quema al instante.
Yaniqueques con azúcar, salados o más gruesos
- Con azúcar. Espolvoreados en caliente con azúcar blanca o glas, para el desayuno o la merienda con café con leche o chocolate.
- Salados. Con sal gruesa, solos o con kétchup para mojar. Es como se comen en la playa, y en algunas casas acompañan el almuerzo de arroz, habichuelas y pollo.
- Con jamón y queso, pollo o vegetales. En los puestos actuales se encuentran cubiertos o rellenos. Cubiertos funcionan mejor: el yaniqueque fino es como una tostada y se rompe si intentas doblarlo.
- Más gruesos, tipo pan frito. Estirados a 5 o 6 mm y fritos 3 a 4 minutos por lado: dorados por fuera y tiernos por dentro, más parecidos a una sopaipilla sin zapallo. Con la ficha salen unos 5 de 12 cm.
- Grandes de playa. Divide en 4 bolas, estira a 25 cm y fríelos de uno en uno en una sartén muy ancha o un caldero grande, con más aceite.
Si estás preparando una mesa dominicana, el mangú con los tres golpes es el desayuno salado de la misma cocina. Y si te gustan las frituras crujientes de la orilla del Caribe, los bacalaítos puertorriqueños son de masa líquida con bacalao, también finos y de borde crocante.
Cómo guardarlos crujientes y recalentarlos
Recién hechos es como están mejor. Si sobran, déjalos enfriar del todo sobre la rejilla, sin taparlos: el vapor que queda dentro de un recipiente cerrado con yaniqueques tibios los ablanda en minutos.
Guardar. Fríos, en una lata o un recipiente hermético con una hoja de papel absorbente en el fondo, a temperatura ambiente. A mí me aguantan crujientes unos 2 días; después siguen comestibles, pero pierden el crujido y el aceite empieza a saber viejo. No los metas en la nevera: la humedad los ablanda. Los que llevan azúcar se humedecen antes que los de sal.
Recalentar. En el horno o la freidora de aire a 180 °C, 3 a 4 minutos, hasta que vuelvan a estar rígidos al sacarlos. El microondas los deja correosos.
El aceite. Si no se oscureció ni huele a quemado, cuélalo frío por un colador fino o una tela y guárdalo tapado para otra fritura de harina.
Preguntas frecuentes sobre los yaniqueques
¿Por qué se llaman yaniqueques? La explicación más extendida es que el nombre viene del inglés johnnycake, una torta que habrían traído en el siglo XIX los inmigrantes de las islas angloparlantes del Caribe, los llamados cocolos, que llegaron a trabajar en la industria azucarera. Del johnnycake de maíz quedó poco: el yaniqueque es de trigo, muy fino y frito.
¿Puedo usar harina con levadura incorporada? Sí. Esa harina ya trae leudante, así que no añadas el polvo de hornear. Con la sal, mira la etiqueta: la self-rising de EE. UU. ya la lleva y no hace falta añadir más; si la tuya no lleva sal, pon la cucharadita de la receta. Ampollan un poco más; estira igual de fino y no te saltes los cortes.
¿Se pueden hacer sin polvo de hornear? Sí, y salen crujientes, pero más compactos y con menos ampollas, más cerca de una galleta frita. Con esa ½ cucharadita (2 g) quedan más ligeros.
Información nutricional de los yaniqueques
Por ración (4 yaniqueques de 12 cm, con sal y sin azúcar ni acompañamiento), calculada con las cantidades de la ficha y una estimación del aceite que absorben al freír:
- Calorías: 449 kcal
- Proteína: 6 g
- Carbohidratos: 48 g
- Grasa: 26 g, de la que 4 g saturada
- Fibra: 2 g
- Azúcares: 0 g
- Sodio: 622 mg
Cada yaniqueque aporta unas 112 kcal. De los 100 g de grasa de toda la tanda, unos 60 son aceite que absorben en la sartén, y por eso freírlos a 175 °C y no en aceite tibio se nota también aquí. Una cucharada de azúcar glas por ración suma unas 30 kcal.
Mi criterio con los yaniqueques es el mismo que con las hojuelas: si la masa no deja ver la mesa, todavía no está lista para el aceite. Yo estiro todos los discos antes de encender el fuego, así no estoy con una mano en el rodillo y la otra en la espumadera, y aparto la mitad para salarlos y la otra mitad para el azúcar, porque en casa nunca nos ponemos de acuerdo. Josnaisis.
