Un plátano asado con queso sale bien o mal antes de encender el horno a 200 °C, según el color de la cáscara: tiene que estar amarilla con muchas manchas negras, o casi negra, y el plátano todavía firme al apretarlo. Con ese punto, entero y pelado, pasa 45 minutos en el horno, se abre a lo largo y recibe el queso y el bocadillo los últimos 5 a 7 minutos. Aquí tienes la receta para 4, cómo hacerlo en freidora de aire, sartén o parrilla, qué queso usar dentro y fuera de Colombia y Venezuela, y cómo dejarlo listo la víspera.
Cómo es el plátano maduro asado con queso
¿Cómo hacer plátano asado con queso? Pela 4 plátanos maduros de cáscara casi negra, píntalos con 1 cucharada de mantequilla y hornéalos enteros a 200 °C 30 minutos por un lado y 15 por el otro. Ábrelos a lo largo sin llegar a las puntas, rellénalos con 40 g de queso y una tira de bocadillo cada uno y hornea 5 a 7 minutos más. 65 minutos para 4 porciones.
Es plátano maduro entero, asado hasta que el azúcar de la pulpa se carameliza por fuera, abierto como una canoa y relleno de queso. En Colombia suele rellenarse con queso costeño o campesino, muchas veces con bocadillo de guayaba; en Venezuela es habitual el queso de mano o un queso blanco rallado por encima, y el queso cambia según la región y lo que haya. Se come de acompañante del almuerzo, con arroz, carne y granos, o solo como merienda.
No son tajadas de plátano maduro, que van en rodajas fritas en aceite, ni aborrajados, que se rellenan, se rebozan en una masa de harina y huevo y se fríen. Tampoco es el pastelón boricua, en capas con carne, ni los plátanos calados en melao de panela. Si buscas el pastel horneado de plátano, queso y huevo, es la torta de plátano venezolana.
Tiempo. 65 minutos, de los que solo unos 12 son de trabajo: el resto es horno. Dificultad, fácil. Lo único que pide criterio es elegir el plátano.
Qué plátano comprar y cómo saber si está maduro
Hace falta plátano macho, el de cocinar, nunca banano. En Venezuela el banano se llama cambur; en España, el plátano de Canarias también es un banano y no sirve: se deshace en el horno y sabe a postre. El plátano macho se vende en fruterías latinas y en los grandes supermercados; en EE. UU., como plantain, en casi cualquier supermercado.
Si solo lo encuentras verde o amarillo, déjalo fuera de la nevera, en una bolsa de papel, hasta que se llene de manchas negras: según cómo llegue, tarda de varios días a una semana. No hay atajo: un plátano verde horneado sigue siendo almidonado y seco, aunque le pongas azúcar. Si ya tienes uno negro y blando, ásalo con la cáscara (más abajo) y sírvelo con el queso encima, sin abrirlo.
Ingredientes y qué queso usar
La ficha da un plátano por persona y 40 g de queso por plátano. Como acompañante de un plato fuerte, medio plátano por persona basta.
El queso, dentro y fuera de Colombia y Venezuela
Lo clásico es el contraste entre plátano dulce y queso salado. Lo que cambia de un queso a otro es si se derrite o solo se ablanda:
- Queso costeño (Caribe colombiano). Salado y firme: con el calor se ablanda y suda, pero no hila. Es el contraste más marcado.
- Queso campesino, doble crema o mozzarella. Se derriten y hilan, con menos sal. El doble crema es el que más se estira.
- Queso de mano o queso telita (Venezuela). Fundentes, suaves y lácticos. El queso blanco duro o llanero, en cambio, se ralla por encima porque no funde.
- En EE. UU. El queso blanco y el queso fresco latinos se ablandan sin fundir y son menos salados que el costeño; en algunas tiendas latinas se consigue costeño. La mozzarella de barra (low-moisture) funde bien. Mi mezcla fuera de casa: mitad mozzarella y mitad feta, que da el hilo de una y la sal de la otra.
- En España. La mozzarella de barra o de pizza funde; la mozzarella fresca suelta agua, así que sécala con papel antes. El queso fresco de Burgos suelta suero y queda soso: no lo recomiendo. Con mozzarella y feta, o con queso de mano de tienda latina, sale muy parecido.
El halloumi y el queso para freír se doran pero no se derriten: quedan como un bastón firme dentro del plátano. Funcionan si te gusta así, pero es otra textura.
El bocadillo y sus sustitutos
El bocadillo de guayaba es la pasta firme de guayaba que se vende en barras; en Colombia el más conocido es el veleño. En Venezuela se usa el dulce o la pasta de guayaba. En EE. UU. se vende como guava paste, en barra o en lata, en el pasillo latino. En España está en tiendas latinas; si no lo encuentras, el dulce de membrillo se funde igual, pero es más ácido y no huele a guayaba.
Corta tiras finas, de medio centímetro: una tira gruesa no se funde en 5 minutos y queda dura en el centro.
Utensilios. Una bandeja de horno con papel, una pinza para darles la vuelta y un cuchillo de punta. Nada más.
Cómo hacer plátano asado con queso al horno
Pelar sin romperlo
Corta las puntas y haz un corte superficial a lo largo de la cáscara, siguiendo una arista, sin entrar en la pulpa. Con un plátano maduro la cáscara se despega sola con los dedos. Si se rompe al pelarlo, estaba demasiado blando: no pasa nada, ásalo igual y pon el queso por encima.
El primer horno, 45 minutos
30 minutos a 200 °C por un lado, sin tocarlo, y 15 minutos por el otro. La cara que toca la bandeja es la que más se dora, por eso se le da la vuelta. Está listo para rellenar cuando:
- Las dos caras tienen manchas doradas o caoba y el azúcar se ve pegajoso en el papel.
- Un palillo entra hasta el centro sin resistencia, como en una papa cocida.
- Al apretarlo con la pinza cede, pero no se aplasta.
Si el palillo todavía encuentra resistencia, dale 5 minutos más. Si se está oscureciendo mucho antes de ablandarse, tápalo con papel de aluminio y sigue.
Abrir y rellenar
Ábrelo cuando ya esté asado, nunca crudo: crudo, el corte se abre en el horno y el queso acaba en la bandeja. Corta a lo largo por arriba, sin llegar al fondo, y deja unos 2 cm sin cortar en cada punta: así queda una canoa que sujeta el relleno. Mete el queso primero y el bocadillo encima, y devuélvelo al horno 5 a 7 minutos. Con queso costeño o queso blanco no esperes que se derrita: está cuando se ablanda y suda, y el bocadillo brilla.
Freidora de aire, sartén o parrilla
- Freidora de aire. Plátano pelado y pintado con la mantequilla, a 185 °C, 8 minutos por lado. Ábrelo, rellénalo y dale 3 o 4 minutos más a la misma temperatura. Caben dos plátanos grandes por tanda en una cesta mediana; es la forma más rápida para una o dos personas.
- Sartén. Una sartén de 28 cm con tapa, 1 cucharada de mantequilla y 1 de aceite, a fuego medio-bajo. Dóralos enteros girándolos cada 4 o 5 minutos, con la tapa puesta, hasta que tengan todas las caras doradas y el palillo entre sin resistencia: unos 15 a 20 minutos. Ábrelos, rellénalos y tapa 3 a 5 minutos a fuego bajo para que el queso se ablande. Sale el más caramelizado, pero hay que vigilarlo: el azúcar se quema rápido si sube el fuego.
- Parrilla o budare. Pelado y pintado con mantequilla, a fuego medio-alto, unos 4 minutos por lado, hasta que tenga marcas tostadas. Si es muy grueso y por dentro sigue duro, pásalo a una zona sin brasa y tapa la parrilla unos minutos. Rellénalo y tápalo con papel de aluminio para que el queso se ablande.
- Con la cáscara, al horno o en la brasa. Lava el plátano, corta las puntas y haz un corte a lo largo en la cáscara. Tarda bastante más que pelado: empieza a revisar a los 35 minutos a 200 °C. Está cuando la cáscara está negra y abierta, suelta almíbar y la pulpa cede al apretarla. No se dora: queda húmedo y muy blando, y se come con cuchara desde la propia cáscara, con el queso encima. Es la mejor salida para un plátano que ya está negro y blando.
Errores frecuentes y cómo evitarlos
- Sale seco y harinoso. El plátano estaba verde o amarillo sin manchas. No se arregla con más horno; la próxima vez espera a que la cáscara se llene de manchas negras.
- Se rompe al abrirlo. Estaba negro y blando, o se abrió antes de asarlo. Deja 2 cm sin cortar en cada punta y corta solo cuando ya esté hecho.
- Por fuera quemado y por dentro duro. Horno demasiado fuerte o plátano muy grueso. Tápalo con aluminio a mitad de cocción y deja que termine.
- El queso se sale y se quema en la bandeja. Demasiado queso o corte hasta el fondo. 40 g por plátano llenan la canoa sin desbordarse.
- El bocadillo queda duro. Tiras gruesas. Córtalas finas o aplástalas con un tenedor.
- Muy salado. Algunos costeños son muy salados. Prueba un trozo antes y, si lo está, mézclalo con mozzarella o déjalo 30 minutos en agua fría.
Alérgenos y niños. Lleva leche (queso y mantequilla). No lleva gluten, huevo ni frutos secos, y no pica. Suele gustar a los niños; si son pequeños, deja enfriar el bocadillo un par de minutos más.
Versiones y cantidades para más gente
- Para una fiesta. Todos los plátanos caben en una o dos bandejas a la vez: el tiempo es el mismo para 4 que para 20, solo cambia el número de bandejas. Si usas dos bandejas, intercámbialas de altura cuando les des la vuelta.
- Más dulce. Espolvorea 1 cucharadita de azúcar o panela rallada por plátano sobre la mantequilla antes de hornear, o una pizca de canela. Vigílalos los últimos 10 minutos: el azúcar se quema antes que el plátano.
- Con tocineta. Envuelve cada plátano relleno en una lonja de tocineta y hornea 10 minutos en lugar de 5 a 7, hasta que la tocineta esté crujiente.
- Más ligera. Usa 25 g de queso por plátano y pinta con aceite en lugar de mantequilla. El plátano sigue siendo el grueso de las calorías.
Lo que más pesa en el coste es el queso: el plátano maduro es barato, y con 40 g de queso por pieza no hace falta más.
Con qué servirlo y cómo guardarlo
Servir. En la costa colombiana va al lado de un arroz con carne o de una posta negra cartagenera; en Venezuela, de unas caraotas negras con arroz y carne mechada. Solo, con un café con leche, es merienda, y en el desayuno acompaña bien unas arepas de queso.
Preparar la víspera. Asa los plátanos sin relleno, déjalos enfriar y guárdalos tapados en la nevera. Al día siguiente ábrelos, rellénalos y hornéalos 10 a 12 minutos a 180 °C, hasta que estén calientes y el queso blando.
Nevera. Ya rellenos, en un recipiente cerrado antes de que pasen 2 horas, aguantan 3 a 4 días.
Congelador. No los congelo: al descongelarse el plátano suelta agua y el queso se queda gomoso.
Recalentar. En el horno a 180 °C, 8 a 10 minutos, o en la freidora de aire a 170 °C, 4 o 5 minutos, hasta que estén bien calientes en el centro. En el microondas se calientan, pero la costra se ablanda y el queso se pone gomoso.
Preguntas frecuentes sobre el plátano asado con queso
¿Se puede hacer con banano o con cambur? No da el mismo plato. El banano tiene menos almidón y más agua: en 45 minutos de horno se deshace y queda como un postre, sin la costra caramelizada ni la pulpa firme que sujeta el queso.
¿Hay que hervir el plátano antes de hornearlo? No hace falta. Hay quien lo hierve y luego lo gratina para ganar tiempo, pero sale pálido y más aguado. Asado directamente, el azúcar de la pulpa se concentra y se dora.
¿Lleva sal? Con queso costeño o queso blanco no hace falta: el queso pone la sal. Con mozzarella sola, una pizca de sal sobre la mantequilla antes de hornear ayuda.
¿Puedo usar arequipe o dulce de leche en vez de bocadillo? Sí, una cucharadita por plátano al sacarlo del horno, no antes, porque al horno se quema y se escurre. Queda más dulce y menos ácido que con guayaba.
Información nutricional del plátano asado con queso
Por ración (un plátano de unos 250 g pelado con 40 g de queso, sin bocadillo), calculada ingrediente a ingrediente con las cantidades de la ficha:
- Calorías: 456 kcal
- Proteína: 11 g
- Carbohidratos: 81 g
- Grasa: 14 g, de la que 7 g saturada
- Fibra: 4 g
- Azúcares: 45 g
- Sodio: 316 mg
El plátano aporta unas 305 kcal y casi todo el azúcar, que es el suyo propio; el queso, unas 124 kcal y casi todo el sodio. Con queso costeño, que es más salado, el sodio sube. El bocadillo suma azúcar casi puro: con una tira fina de 25 g basta.
Yo los relleno con lo que tenga más salado en la nevera, porque un plátano bien maduro ya pone todo el dulce. Cuando compro plátanos para la semana, aparto los que se ponen negros primero para asarlos el domingo: son los que mejor saben así. Josnaisis.
