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Salsa verde mexicana de tomate verde, hervida, cruda o asada

Salsa verde mexicana de tomate verde, hervida, cruda o asada

Salsa verde mexicana con 500 g de tomate verde, 2 serranos, cebolla, ajo y cilantro, hervida 8 a 10 minutos y lista en 20. Cuándo hacerla cruda o asada, cuántos chiles según el picante, por qué amarga y qué usar sin tomatillo.

A los 8 o 10 minutos de hervor, cuando el tomate verde pasa de verde brillante a verde oliva, se saca del agua, aunque el reloj diga que faltan dos minutos. Ese cambio de color es el punto de la salsa verde hervida, y casi todo lo que sale mal (que amargue, que quede aguada, que pierda el color) pasa por saltárselo o por pasarse. Aquí tienes la receta base para 500 g de tomate verde, las otras dos maneras de hacerla, cruda y asada, con lo que cambia en cada una, cuántos chiles poner según el picante que quieras y qué hacer si vives donde el tomatillo no se consigue fresco.

Vale la pena hacer salsa verde en casa y cuál de las tres

¿Cómo hacer salsa verde mexicana? Se hierven 500 g de tomate verde sin cáscara con 2 chiles serranos durante 8 a 10 minutos, hasta que pasen de verde brillante a verde oliva sin reventar. Se escurren, se licúan en pulsos con cebolla blanca, ajo, cilantro y sal, y solo se añade agua limpia si hace falta. Al enfriar, espesa. 20 minutos para 10 porciones.

Sí vale la pena, y por una razón práctica: 20 minutos y unos 10 pesos de ingredientes en la Central de Abasto dan unos 630 g de salsa, lo que trae un frasco grande del supermercado, sin conservantes y con el picante que tú elijas. Es la salsa de mesa de los tacos y la base de los platos verdes de la cocina mexicana, desde los chilaquiles hasta los tamales.

La decisión real no es si hacerla, sino cuál de las tres.

  • Hervida → la de esta receta. Verde oliva claro, ácida pero suave, lisa, y espesa al enfriar. Es la que conviene cuando la salsa se va a cocinar después: chilaquiles verdes, enchiladas verdes, la salsa con crema de unas enchiladas suizas gratinadas o el relleno de unos tamales verdes de pollo.
  • Cruda → 10 minutos. Verde brillante, ácida y con el picante más vivo. Para servir en la mesa ese mismo día.
  • Asada o tatemada → 25 minutos. Tomate, chile, cebolla y ajo en el comal hasta que tengan manchas negras. Sabe ahumada y algo dulce, queda más espesa y es la que mejor sale en molcajete.
Salsa verde cruda, hervida o asada comparadasComparación de los tres métodos para 500 g de tomate verde. Cruda: 10 minutos, verde brillante, sabor ácido y fresco con el picante más vivo, textura ligera que hace espuma si se licúa de más; mejor para tacos y botanas el mismo día. Hervida: 20 minutos, verde oliva claro, ácido suave y redondo, textura lisa que espesa al enfriar; mejor para chilaquiles, enchiladas y tamales. Asada o tatemada en comal: 25 minutos, verde oliva con puntos negros, sabor ahumado y algo dulce, la más espesa y martajada; mejor para tacos, carne asada y molcajete.CrudaHervidaAsadaTiempo total10 min20 min25 minColorverde brillanteverde oliva clarooliva con tizneSaborácido y frescoácido suaveahumado, dulceTexturaligera, espumosalisa, espesa en fríoespesa, martajadaPicanteel más vivomedioredondeadoMejor paratacos, botanachilaquiles, enchiladastacos, carne asada
Leer por filas: si la salsa va a cocinarse después (chilaquiles, enchiladas), la hervida; si va cruda sobre el taco, la asada o la cruda.

Para quién quizá no es. Para quien no tolera el picante ni un poco, aunque tiene arreglo (la versión sin chile está más abajo), y para quien busca la salsa verde italiana de perejil y alcaparras, que comparte el nombre y nada más.

Dificultad sincera, fácil. No hay técnica que aprender. Lo que se aprende es a mirar: el color del tomate en la olla y la textura en la licuadora.

Qué necesitas, el tomate verde, los chiles y dónde comprarlos

La ficha tiene las cantidades: 500 g de tomate verde, 2 serranos, 40 g de cebolla blanca, un diente de ajo, 10 g de cilantro y ¾ de cucharadita de sal. La proporción que uso para escalar es sencilla, por cada 100 g de tomate verde, 8 g de cebolla y 2 g de cilantro; el ajo, un diente por cada 500 g; el chile, según el picante.

Qué es el tomate verde y por qué no es un tomate sin madurar

El tomate verde de México, que fuera del país se llama tomatillo y en algunas zonas tomate de cáscara o miltomate, es Physalis philadelphica: un fruto pequeño metido en una cáscara de papel que se forma del cáliz. Es pariente del tomate rojo, pero no es la misma especie. Su acidez y su color son lo que da carácter a la salsa, y tiene pectina, la misma sustancia que cuaja las mermeladas; por eso la salsa verde espesa en la nevera.

Cómo elegirlo: firme, que llene la cáscara o la reviente, y de un verde que empieza a amarillear. El chef José Ramón Castillo, en Directo al Paladar, insiste en ese punto amarillento: el tomate verde demasiado tierno amarga. Si la cáscara está seca, negra o el fruto cede blando al apretarlo, déjalo.

Serrano o jalapeño

El serrano es el chile de la salsa verde de mesa: delgado, de unos 6 g, con un picante limpio que mide entre 10.000 y 23.000 unidades Scoville según la extensión agrícola de la Universidad de Arizona. El jalapeño es más grande, de unos 14 g según el USDA, más carnoso y de 2.500 a 5.000 unidades; da una salsa más suave y con más sabor a pimiento. Por picante, un jalapeño equivale más o menos a medio serrano.

Cuántos chiles por 500 g de tomate verde según el picanteEscala de picante para 500 g de tomate verde. Sin chile: salsa para niños, 0 de 5. Un jalapeño sin venas ni semillas: suave, 1 de 5. Un serrano: suave a medio, 2 de 5. Dos serranos, la receta: medio, 3 de 5. Cuatro serranos: picante, 4 de 5. Seis serranos: muy picante, 5 de 5. El serrano mide entre 10.000 y 23.000 unidades Scoville y el jalapeño entre 2.500 y 5.000, según la extensión agrícola de la Universidad de Arizona.sin chilepara niños1 jalapeñosuave, sin venas1 serranosuave a medio2 serranosmedio, la receta4 serranospicante6 serranosmuy picante
Es mi escala de cocina, con serranos medianos de unos 6 g. Los chiles cambian de un lote a otro: prueba un trocito crudo antes de decidir cuántos van.

Las venas blancas y las semillas concentran el picante. Para una salsa suave con sabor a chile, abre el chile, quítale venas y semillas y usa la carne.

Dónde comprar tomate verde fuera de México

  • En Estados Unidos el tomatillo fresco está en casi todos los supermercados, junto a los chiles, a unos 0,99 dólares la libra de precio medio anunciado según el informe semanal del USDA AMS de octubre de 2026. Las latas de tomatillo entero de La Costeña están en el pasillo latino.
  • En España el fresco es difícil y aparece de vez en cuando en tiendas latinas. Lo práctico es la lata de tomatillo entero de 794 g: La Costeña la importa Central Mexicana de Abastos, en Móstoles, y se encuentra en tiendas de productos mexicanos.
  • En Colombia y Venezuela no es fácil de encontrar fuera de tiendas especializadas. Ojo con la uchuva: es otra Physalis (Physalis peruviana), con la misma cáscara de papel, pero dulce y afrutada. No sirve para esta salsa.

Utensilios y qué usar si no los tienes

Una olla de 2 litros, una espumadera y una licuadora. Sin licuadora, una batidora de mano en un vaso alto hace lo mismo. El molcajete da otra salsa, más rústica: se muelen primero el ajo, la sal y el chile hasta hacer pasta, luego la cebolla, y al final los tomates, aplastándolos. Unos 10 minutos de brazo. Sale martajada, con trozos, y es donde mejor queda la versión asada.

Cómo organizarte, plan de tiempos y señales de que va bien

20 minutos en total y unos 10 de trabajo. Mientras el agua rompe a hervir, que tarda unos 5 minutos con un litro, pelas y lavas los tomates; mientras hierven, pelas el ajo, cortas la cebolla y separas el cilantro.

Qué se puede adelantar. Toda la salsa hervida o asada, la víspera: en la nevera se asientan los sabores y espesa. La cruda, mejor el mismo día, porque el color se apaga y la cebolla cruda gana fuerza con las horas. Los tomates verdes enteros, con cáscara y sin lavar, aguantan unas dos semanas en la nevera.

Señales de que cada paso va bien.

  • Al lavar → los dedos dejan de notar la piel pegajosa.
  • En la olla, a los 5-6 minutos → los primeros tomates cambian a verde oliva por la parte de arriba. Gíralos.
  • Punto de sacar, 8-10 minutos → todos verde oliva, ceden a la cuchara, ninguno partido. Si uno revienta, sácalo ya.
  • En la licuadora, 20-30 segundos → la salsa gira sola y se ven puntitos de cilantro. Si se ve pálida y con espuma, te pasaste de licuado; deja reposar 10 minutos y la espuma baja.
  • Al enfriar → espesa. Si la quieres más líquida para enchiladas, aflójala con agua caliente, una cucharada cada vez.

Cantidades para muchos. Una tanda de 500 g da unos 630 g de salsa, unas 2½ tazas, y por cada kilo de tomate verde salen unas 5 tazas. Para una mesa de tacos de 4 a 6 personas basta una tanda. Para una taquiza de 12 a 20, 1,5 kg de tomate verde (tres tandas), hervidos en una olla grande en una sola vez y licuados en dos o tres tandas para que la licuadora no se llene más de dos tercios.

Lo que debes saber antes, por qué amarga, por qué sale aguada y el picante

Los dos problemas de la salsa verde tienen causa conocida y se evitan en la olla, no después.

Por qué amarga.

  • Tomates demasiado tiernos → el verde intenso sin nada de amarillo amarga más. Elige los que empiezan a amarillear.
  • La piel pegajosa sin lavar → Excélsior señala esa resina como fuente de amargor. Se frota bajo el agua.
  • Licuar con el agua de cocción → Castillo explica que guarda el sabor amargo. Se tira y se licúa con agua limpia.
  • Si ya amarga → una pizca de bicarbonato, menos de ⅛ de cucharadita para la tanda, sube el pH y suaviza; si te pasas, sabe a jabón. Yo antes pruebo con un poco más de sal y una pizca de azúcar.

Por qué sale aguada.

  • Tomates reventados → se pasaron de hervor y se llenaron de agua. Saca cada uno en cuanto cambie de color.
  • Demasiada agua en la licuadora → empieza sin agua; el tomate cocido suelta la suya.
  • Si ya salió aguada → espera a que enfríe, porque espesa. Si sigue líquida, guísala: una cucharada de aceite en una sartén a fuego medio, la salsa encima y 5 a 10 minutos removiendo hasta que la cuchara deje surco. Esa salsa guisada es la que se usa para enchiladas y chilaquiles.

Si se pone gelatinosa en la nevera. Es la pectina del tomate verde, no se ha estropeado. Remueve con una o dos cucharadas de agua caliente y vuelve a su punto.

Nivel de picante. Con 2 serranos, un 3 de 5: pica, pero se come a cucharadas en un taco. La escala de arriba dice cuántos poner para cada nivel.

¿Les gusta a los niños? Sin chile, sí: queda una salsa ácida y fresca que muchos niños comen con totopos. El truco en casa es licuar primero tomate, cebolla, ajo, cilantro y sal, apartar la parte de los niños, y licuar el resto con los chiles.

Alérgenos. La salsa no lleva gluten, lácteos, huevo, frutos secos ni pescado. A quien el cilantro le sabe a jabón, se lo puedes quitar: la salsa queda más plana pero funciona.

Qué versión de salsa verde elegir

  • Si tienes 10 minutos → cruda. Licúa los 500 g de tomate verde crudo, cortado en cuartos, con 1 serrano (crudo pica más), la cebolla, el ajo, el cilantro, la sal y 2 cucharadas de jugo de limón si la quieres más fresca. Pulsos cortos para no hacer espuma.
  • Para tacos de carne asada o al pastor → asada. Tomate, chiles, cebolla y ajo en un comal o sartén de hierro sin aceite, a fuego medio-alto, 10 a 15 minutos dándoles vuelta, hasta manchas negras por todos lados y tomates blandos. El ajo sale antes, a los 5 minutos, o se quema y amarga. Es la que acompaña los tacos al pastor.
  • Para chilaquiles, enchiladas o tamales → hervida y guisada 5 a 10 minutos en una cucharada de aceite. Esa misma salsa guisada, con caldo, es la base del pollo en salsa verde con papas.
  • Salsa verde con aguacate → a la salsa hervida y fría, o a la cruda, añádele 1 aguacate Hass (unos 135 g de pulpa) y licúa 10 segundos. Queda cremosa, más suave de picante y de un verde pálido. Es la salsa de taquería que se sirve líquida; no es un guacamole hecho en molcajete, que va machacado con trozos. Dura menos: 1 o 2 días, porque el aguacate se oscurece.
  • Con tomatillo de lata → escúrrelo y no lo hiervas: ya viene cocido, con sal y ácido cítrico. Hierve solo los chiles 5 minutos, licúa todo y pon la mitad de la sal antes de probar. Según la ficha del formato de 2,8 kg, el 70 % del contenido es tomatillo, así que la lata de 794 g da unos 550 g de tomate, una tanda. Sale más blanda y algo más ácida, y verde oliva desde el principio. Es el sustituto que más se parece.
  • Con tomate verde inmaduro → el tomate verde de la frutería española es un tomate rojo sin madurar, Solanum lycopersicum: más agua, menos acidez y sabor herbáceo. Hiérvelo igual, añade el jugo de un limón y redúcelo 5 minutos en sartén para quitarle agua. Sale una salsa verde aceptable, pero otra salsa.
Sustitutos del tomate verde fuera de México y qué cambiaMatriz de sustitutos para 500 g de tomate verde. Tomatillo fresco: acidez alta, cuerpo espeso por su pectina, se hierve 8 a 10 minutos, es la referencia. Tomatillo de lata: acidez alta, más blando, ya viene cocido con sal y ácido cítrico, se escurre, no se hierve y se reduce la sal; buen sustituto. Tomate verde inmaduro, el de ensalada en España: poca acidez, mucha agua, sabor herbáceo; necesita limón y reducir 5 minutos; resultado distinto. Uchuva o physalis: dulce y afrutada, no sirve. Tomate rojo con limón: dulce, sale una salsa roja; solo de emergencia.AcidezCuerpoQué hacerResultadoTomatillo frescoaltaespesohervir 8-10 minla referenciaTomatillo de lataaltamás blandoescurrir,menos salmuy parecidoTomate inmadurobajaaguadolimón yreducir 5 minotra salsaUchuva (physalis)dulceafrutadono usarno sirveRojo con limónmediaaguadosolo urgenciasalsa roja
El tomatillo de lata es el único sustituto que da una salsa verde reconocible. El tomate verde de la frutería es otra especie y otra salsa.

Cuánto cuesta la salsa verde y qué la encarece

Con el precio frecuente de mayoreo del SNIIM en la Central de Abasto de Iztapalapa del 9 de octubre de 2026, la tanda de 630 g sale por 10,26 pesos, alrededor de 1 peso por porción de 60 g. El tomate verde, a 16 pesos el kilo, es el 78 % del coste.

Coste de la salsa verde en la Central de Abasto de la Ciudad de MéxicoCoste de los ingredientes de una tanda de salsa verde, unos 630 g, con el precio frecuente de mayoreo del SNIIM en la Central de Abasto de Iztapalapa el 9 de octubre de 2026. 500 g de tomate verde a 16 pesos el kilo: 8,00 pesos. 40 g de cebolla blanca a 36 pesos el kilo: 1,44 pesos. 5 g de ajo morado a 69 pesos el kilo: 0,35 pesos. 10 g de cilantro a 26 pesos el kilo: 0,26 pesos. 12 g de chile serrano a 17 pesos el kilo: 0,21 pesos. Total 10,26 pesos, alrededor de 1 peso por porción de 60 g.Total 10,26 pesos para 630 g · precio frecuente de mayoreo, 9 oct.Tomate verde 500 g8,00 MXNCebolla blanca 40 g1,44 MXNAjo 5 g0,35 MXNCilantro 10 g0,26 MXNChile serrano 12 g0,21 MXN
El tomate verde es el 78 % del coste. La sal no cotiza en el SNIIM y queda fuera de la suma.

En Estados Unidos, con el informe semanal de precios anunciados del USDA AMS (9 de octubre de 2026), la libra de tomatillo costaba 0,99 dólares, el manojo de cilantro 0,97 y la libra de jalapeño 1,45: la tanda sale por unos 2,30 dólares comprando el manojo entero de cilantro, que es lo que más pesa en la cuenta. En España lo que encarece la salsa es la lata importada; no he encontrado un precio de referencia publicado que pueda darte con garantía, así que compara entre dos o tres tiendas de productos mexicanos.

Rendimiento real. 10 porciones de ¼ de taza (60 g), que es lo que se sirve en un plato de 3 o 4 tacos. Como base de chilaquiles o enchiladas, a mí una tanda me alcanza para 2 o 3 personas; para 4 o más, la duplico.

Qué esperar de la salsa verde, cómo se sirve y cuánto dura

Sabor y textura. Ácida y limpia, con el picante del serrano al final y el fondo de cebolla y cilantro. La hervida es lisa y se queda en la tortilla sin chorrear; la asada sabe a comal, y la cruda, a verde.

Cómo se sirve. En la mesa, en un cuenco con cuchara, para que cada quien la ponga en sus tacos, quesadillas o huevos. Caliente y guisada, baña enchiladas verdes y chilaquiles verdes, y espesa es el relleno de los tamales verdes. Al lado de unos totopos convive con el guacamole sin repetir sabor, y en mi casa acaba también encima de unas arepas de queso con huevo revuelto. Donde no entra es en unos chiles en nogada, que ya llevan su propia salsa fría de nuez.

Nevera. Las cifras del USDA FSIS para sobras de comida cocinada: fuera de la nevera, 2 horas como máximo; en un frasco cerrado en la nevera, 3 a 4 días. La cruda pierde color antes; la de aguacate, 1 o 2 días.

Congelador. La hervida y la asada se congelan bien, en porciones de ½ taza o en cubiteras: 3 a 4 meses de buena calidad según el FSIS. Al descongelar suelta agua; remueve o dale un hervor de 2 minutos en sartén y recupera la textura. La cruda pierde frescura y la de aguacate no se congela.

Recalentar. Solo si va guisada para un plato: en sartén a fuego medio, removiendo, hasta que hierva. Como salsa de mesa se sirve fría o a temperatura ambiente.

Preguntas frecuentes sobre la salsa verde

¿Es mejor hervir o asar el tomate verde para la salsa? Para cocinar con ella (chilaquiles, enchiladas, tamales), hervida: es más lisa y neutra. Para servir en la mesa con tacos, asada: tiene más sabor y cuerpo. Las dos llevan los mismos ingredientes.

¿Por qué mi salsa verde sale amarga? Por tomates demasiado tiernos, por no lavar la piel pegajosa o por licuar con el agua de hervir. Elige tomates que empiecen a amarillear, lávalos bien y licúa con agua limpia. Si ya amarga, una pizca de bicarbonato.

¿Cuántos chiles lleva la salsa verde? Para 500 g de tomate verde, 2 serranos dan un picante medio. Uno para suave, 4 para picante. Con jalapeño, cuenta el doble para el mismo picante.

¿Se puede hacer salsa verde sin tomatillo? Con tomatillo de lata, sí, y sale muy parecida. Con tomate verde inmaduro sale otra salsa, más aguada y menos ácida, que mejora con limón y 5 minutos de reducción. La uchuva no sirve: es dulce.

¿Cuánto dura la salsa verde en la nevera? 3 a 4 días en frasco cerrado, según el USDA FSIS para sobras cocinadas. La de aguacate, 1 o 2 días.

¿Se puede congelar la salsa verde? Sí, la hervida y la asada, 3 a 4 meses. Al descongelar suelta agua: remueve o dale un hervor.

¿Por qué la salsa verde se pone espesa o gelatinosa en la nevera? Por la pectina natural del tomate verde. Unas cucharadas de agua caliente la devuelven a su punto.

Información nutricional de la salsa verde

Por porción de ¼ de taza (unos 60 g), calculada ingrediente a ingrediente con la base USDA FoodData Central (SR Legacy) y las cantidades de esta receta, con la sal incluida:

  • Calorías: 19 kcal
  • Proteína: 1 g
  • Carbohidratos: 4 g
  • Grasa: 1 g
  • Fibra: 1 g
  • Azúcares: 2 g
  • Sodio: 176 mg

Casi todo es tomate verde, que tiene 32 kcal por 100 g. Lo único que cuenta de verdad es el sodio, y sale de la sal: con ½ cucharadita en lugar de ¾ baja a unos 118 mg por porción. La versión con aguacate sube a unos 40 kcal por porción.

En Venezuela la salsa de la mesa era la guasacaca, con aguacate y vinagre, y en Colombia aprendí a comer todo con ají; la salsa verde de tomate verde la conocí después, en latas, y tardé en encontrarle el punto. Me costó aprender a sacar los tomates en cuanto cambian de color y no cuando lo dice el reloj. Ahora la hago hervida los domingos, aparto la de Dylan antes de echar los chiles, y el frasco no llega al miércoles. Josnaisis.

Salsa verde mexicana de tomate verde, hervida, cruda o asada

Salsa verde mexicana de tomate verde, hervida, cruda o asada

Por Josnaisis Ramirez · Gran Receta

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Preparación

10 min

Cocción

10 min

Porciones

10

personas

Total

20 min

Dificultad

Fácil

Cocina

Colombiana · Venezolana

Calorías

19 kcal

Ingredientes

Para 10 porciones · Marca los que ya tienes

Instrucciones

1

Quita la cáscara a los tomates verdes y lávalos bajo el chorro frotándolos con los dedos hasta que dejen de estar pegajosos. Esa resina de la piel es una de las causas del amargor.

2

Ponlos en una olla con los serranos enteros y el litro de agua, que apenas los cubra. Lleva a hervor y baja a fuego medio-bajo: 8 a 10 minutos, hasta que pasen de verde brillante a verde oliva y cedan al apretarlos con la cuchara, sin llegar a reventar. Un tomate reventado se llena de agua y la salsa sale aguada.

3

Sácalos con una espumadera y tira el agua de cocción. En el vaso de la licuadora pon primero el ajo, la cebolla, el cilantro y la sal, y encima los tomates y los chiles. Licúa en pulsos cortos durante 20 a 30 segundos; si las aspas no giran, añade agua limpia de cucharada en cucharada, nunca el agua de hervir.

4

Prueba con un totopo o una tortilla y ajusta la sal. Si sale muy ácida o con un fondo amargo, una pizca de bicarbonato (menos de ⅛ de cucharadita) la equilibra. Pásala a un frasco: al enfriar espesa por la pectina del tomate verde.

Información nutricional

Valores aproximados por porción · 10 porciones totales

19

kcal

1g

Proteínas

4g

Carbs

1g

Grasas

1g

Fibra

176mg

Sodio

2g

Azúcar

Consejo: El punto lo marca el color: cuando el tomate verde pasa de verde brillante a verde oliva, se saca del agua aunque no hayan pasado los 10 minutos. Licúa con agua limpia, no con la de cocción, y en pulsos: licuar de más mete aire y la salsa queda pálida y espumosa.
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Josnaisis Ramirez
Josnaisis Ramirez · Cocinera y autora

Mamá de Dylan y apasionada de la cocina casera. Comparto recetas venezolanas y colombianas que han marcado mi vida. Ver mi historia →

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